XXII Domingo del Tiempo Ordinario — Ciclo A
- El Jardinero

- hace 3 días
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Mateo 16, 21–27
LA SEMILLA
“El que quiera venir conmigo, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y me siga.”
Después de reconocer a Jesús como el Mesías, Pedro se resiste al camino de la cruz. Esperaba un triunfo sin sufrimiento. Jesús lo corrige porque el amor de Dios no evita el sacrificio: se entrega por completo. La cruz no es buscar el dolor, sino permanecer fieles al amor aun cuando amar cueste.
Jesús dirige la misma invitación a cada discípulo: negarse a sí mismo, tomar la cruz y seguirlo. Esto no significa despreciarnos, sino poner a Dios y al prójimo por encima del egoísmo. Nuestra cruz puede ser la paciencia, el perdón, el deber cumplido o el servicio generoso. Cuando entregamos la vida por amor, encontramos la vida verdadera.
PARA NIÑOS

Ahora descubramos cómo podemos seguir a Jesús y vivir su enseñanza esta semana.

Pregunta:
¿Qué puedes hacer esta semana para seguir a Jesús, aunque sea un poco difícil?
Piensa en esto:
Esta semana, haz lo correcto aunque sea difícil, ayuda a alguien cuando preferirías hacer otra cosa y elige perdonar cuando estés molesto.
ORACIÓN
Señor Jesús, ayúdame a seguirte con valentía. Enséñame a cargar mi cruz con amor, a servir a los demás y a confiar en que tu camino conduce a la vida verdadera. Amén.
